La
recolección de pilas y las campañas de ciertos sectores.
Arq. Nancy Mac Kay
Desde hace unos años se viene
insistiendo en el ámbito municipal de algunas ciudades sobre la necesidad
de disponer en forma separada de las pilas.
Entonces comienzan a intentarse
varios sistemas.
Pero para decir cuál debe ser el
destino final de estas pilas debemos tener en claro cuál es su composición
y si por ende, producen o nó algún perjuicio al medio ambiente.
Los fabricantes de pilas se han
esforzado por entregar un producto que tenga las virtudes de las pilas y a
la vez, sea inocuo para el ambiente. En esta última década de los
noventa, este esfuerzo ha dado como resultado notables éxitos.
Aún teniendo en cuenta el efecto
provocado por las pilas fabricadas antes de este período , los estudios
indican que no hay evidencia alguna de que sea un riesgo arrojar las pilas
junto con el resto de los desechos domésticos.
El caso es que ahora se utiliza
menos del 10% del mercurio que se utilizaba para las pilas fabricadas en
la década del 80.
Pero veamos algunos ejemplos de
intentos para recolectar pilas en Estados Unidos.
Durante 1991 se realizó una
prueba piloto de recolección de pilas. Se inició en dos ciudades ,una
Broward Country ( Florida ) y otra en Gurnee ( Norte de Chicago ), el
primer lugar con una amplia población de ancianos que utilizaban audífonos,
por lo que se esperaba recolectar pilas botón que surten esos artefactos,
la segunda localidad con mayoría de población joven. Las compañías de
recolección de residuos se encargaron de recoger las cajas con las pilas
usadas y clasificarlas según su clase. El resultado fue el retorno de sólo
el 5 % de éstas. Además en ambos casos, se comprobó que el 85% de las
pilas eran del tipo común de carbón y zinc y alcalinas. Sólo el 15%
eran potencialmente reciclables.
También se intentó luego crear
un incentivo económico para la recuperación de pilas usadas. Por
ejemplo, que al comprar una pila nueva entregando la usada a cambio se
reintegrara parte de su precio. Pero no llegó a ponerse en práctica por
la complejidad para adoptar dicho plan.
Es importante tener estos
conceptos bien claros :
Las pilas botón son fabricadas
con óxido de mercurio ( utilizadas especialmente en audífonos y algunos
relojes ).Tienen más del 30% de mercurio y de ahí su peligrosidad en la
degradación .
Las pilas recargables son de níquel-cadmio.
Estas son las más perjudiciales para el medio ambiente debido a la
toxicidad del cadmio ( se utilizan para telefonía inalámbrica y
celular).Cuando se incineran producen vapores altamente tóxicos y cancerígenos.
Las pilas de uso doméstico , son
las de carbón-zinc y zinc-chloride ( las comunes coloradas y las llamadas
"heavy duty" ), así como las alcalinas , fabricadas con
manganeso ("energizer"), no representan un problema ambiental.
.
Métodos de disposición
recomendados para pilas usadas :
alcalinas ----preferentemente
RELLENO de TERRENO---opción : INCINERACIÓN.
níquel-cadmio-----preferentemente
RECICLADO----------opción :RELLENO de
TERRENO.
Impactos potenciales en la
disposición final de las pilas.
Los metales de mayor preocupación,
presentes en las pilas de uso doméstico, son el cadmio, manganeso,
mercurio, níquel y zinc.
Siempre, cualquiera sea el método
de disposición ,hay una posible liberación de estos metales.
Como ya comenté anteriormente,
la proporción de mercurio en la fabricación de las pilas se ha reducido
drásticamente. También ,en el caso del manganeso ,hay que recordar que
es un material no soluble en el agua, por lo que si se destina al relleno
de terrenos no contamina el agua de las napas subterráneas. El
inconveniente que traería el manganeso, ya que es tóxico cuando se lo
inhala, es en el proceso mismo de la fabricación de las pilas, donde los
operarios deben resguardarse del polvo suelto en el aire de la planta.
Con respecto a las pilas
alcalinas, antes contenían el 1,5% de mercurio en peso, ahora sólo el
0.025%.
Hay actualmente pocas plantas de
reciclado de pilas. La energía que se consume en el proceso de incineración
para luego condensar el mercurio, es enorme. Los residuos que quedan en el
horno son recobrados por reducción carbo-térmica. El manganeso y el
hierro son recobrados como ferro-manganeso. Todo el proceso genera un
gasto superior irrecuperable en cuestiones de recomposición de los
materiales.
La técnica de la incineración
permite destruir el material y convertirlo en ceniza inerte. Los
constituyentes más volátiles, como el cadmio, el mercurio y el zinc, se
incorporan a los gases en forma de partículas finas. La proporción de
estos contaminantes descargados al medio ambiente depende de la
efectividad de operación del equipo.
El manejo de esos residuos de
combustión , donde algunos de los metales puede haberse convertido en
compuestos móviles como cloruros, configura un riesgo adicional en esta
tarea.
Respecto a los rellenos de
terreno, hay que reconocer que en la descarga de estos productos,
encontraremos una acumulación de metales que pueden generar descargas eléctricas
y gases inflamables.
Si se efectúa una separación de
las pilas hogareñas de las pilas botón ( óxido de mercurio ) y las
recargables ( níquel-cadmio ), suponiendo que éstas últimas sean
destinadas a lugares de relleno separados, tendríamos el problema
solucionado.
Pero para que las mejores
condiciones se den , los lugares previstos deberán asegurar su
estanqueidad ( esto es, que no se filtren los elementos a través del
suelo ), también se deberá asegurar un monitoreo continuo de las
concentraciones. Allí tendríamos estos materiales inmovilizados dentro
de un medio de procesos químicos como la absorción y precipitación
controlada gracias a láminas impermeabilizantes, lechos de cal y un
sistema de recolección de filtraciones. Claro que con una mayor
concentración de estos elementos tóxicos, tanto mayor es el riesgo de
que ocurran fallas en el sistema, ya que es muy difícil en principio
asegurar esa estanqueidad total prioritaria.
Debemos tomar en cuenta,
entonces, el riesgo que se asume cuando se quiere acumular todo este
material junto. Si el vertedero, en cambio, se encarga de asimilar la
basura doméstica junto con estos elementos, las proporciones de las
sustancias disminuyen y su degradación puede ser mejor asimilada.
Por todo lo expuesto ,la conclusión
inmediata es que es preferible continuar con la disposición de
pilas que contengan cada vez menos proporciones de elementos tóxicos, de
esa manera se evita caer en el uso de técnicas que trasladan los costos
en su disposición final.
Del libro “Estrategias
Ambientales : Las decisiones ambientales y los protagonistas”
2° Parte : Derecho a la
información ambiental - Capítulo 5 : Crónicas de nuevos caminos.
nancymac@arnet.com.ar http://usuarios.arnet.com.ar/nancymac/
PRINCIPALES FABRICANTES CREAN FUNDACION RECICLAJE DE PILAS USADAS Madrid,
(EFE).- Los principales fabricantes de pilas de España han formalizado en
Madrid la constitución de la Fundación ECOPILAS para la Gestión
Medioambiental de las Pilas y Baterías, el primer sistema integrado de
gestión en el sector de la electrónica. Las seis empresas (Cegasa,
Duracell, Energizer, Philips, Kodak y Sony), agrupadas en la Asociación
Multisectorial de Empresas Españolas de Electrónica y Comunicaciones
(ASIMELEC), pretenden implantar un sistema de recogida y reciclaje de
pilas y baterías al final de su vida útil, en cumplimiento de la Ley
Marco de Residuos Urbanos. El director general adjunto de ASIMELEC,
Gonzalo Torralvo, definió a Efe el acto de hoy como "un paso de
gigante" en la gestión de este tipo de residuos porque "sin ese
compromiso conjunto de la industria difícilmente se podría llegar a
hacer esta tarea". A partir de ahora ECOPILAS, que está en trámites
para entrar en el registro de fundaciones del Ministerio de Medio
Ambiente, intentará llegar a acuerdos con las Comunidades Autónomas -que
tienen la competencia en este ámbito-, entre las cuales han advertido
"una predisposición muy positiva", según Torralvo. En estos
momentos, los municipios ya están gestionando los residuos urbanos y la
Fundación tiene previsto incorporarse a esta actividad a partir del año
2001; su función sería seleccionar las pilas, separando las peligrosas
de las inocuas y llevando a centros de reciclaje aquellas que se pudieran
reconvertir. El Patronato de ECOPILAS lo constituyen las seis empresas
promotoras, las grandes y medianas empresas de distribución (ANGED), la
Unión de Consumidores de España (UCE) y la propia ASIMELEC a través de
su comisión de pilas.