Fuente: La Actualidad de
Alemania 1999
Gestión de residuos y
protección del suelo. La Ley de
fomento de la economía de ciclo integral y seguridad de la eliminación
ecocompatible de residuos, de 1994, que entró en vigor en octubre de 1996, reemplaza a la anterior Ley de
gestión de residuos,
vigente hasta octubre de 1996. La nueva ley abandona el modelo de
la eliminación de residuos en favor de la llamada economía de ciclo integral,
que prioriza la protección eficaz de los
recursos naturales, el desarrollo de productos que generen la menor cantidad posible de residuos y el
ajuste ecológico-económico del sistema de producción y consumo dentro de un
circuito cerrado. La ley regula todos los procesos relevantes para la
gestión de residuos en los ámbitos de la
producción y el consumo a partir de una definición más amplia del concepto de
residuo y especifica los requisitos que han de cumplirse a efectos de evitar la generación de residuos y
asegurar el reciclado y recuperación material y energética de los recursos
generados y la eliminación ecocompatible
de los residuos no recuperados. A estos
efectos se combina el principio del contaminador-pagador con la responsabilidad
respecto a los productos. Para poten ciar la iniciativa del sector privado la
ley admite la posibilidad de que
determinadas funciones de gestión sean asumidas por asociaciones y corporaciones autónomas, establece la obligación
de presentar planes y balances de gestión de residuos e
implanta la institución de la empresa gestora
de residuos. Para un país pobre en
materias primas como Alemania la evitación
y el reciclado de residuos revisten gran
importancia. Los reglamentos generales necesarios a estos efectos entraron en
vigor
simultáneamente con la Ley de la Economía de
Ciclo Integral y Seguridad de la
Eliminación Ecocompatible de Residuos. En
adelante la labor legislativa se centrará en
la elaboración de normativas para la reutilización ecológica de desechos.
El principio de la
responsabilidad respecto a los productos se vio consagrado legalmente por
primera vez en el Reglamento de
envases y embalajes, que obliga a los
fabricantes y distribuidores de envases
y embalajes a retirar v reciclar sus productos una
vez utilizados. En
1992 los sectores implicados pusieron en marcha el «Sistema Dual Alemania»
(DSD, («Punto Verde»), organización de
derecho privado que se encarga de la recogida Y, recuperación material de los
envases preseleccionados por los
consumidores. Los costes del sistema se
financian a través del precio de los
productos.
El Gobierno Federal
considera que los compromisos asumidos voluntariamente por los responsables de
los productos constituyen
un instrumento idóneo para completar la
regulación legal. En 1996 la industria
del automóvil y otros sectores económicos implicados se comprometieron ante el
Gobierno Federal a reducir los residuos
de los desguaces, que actualmente representan cerca del 25 % del peso total, a
como máximo el 15 % del peso total
antes del año 2002 y a como máximo el 5% antes del
año 2015. Simultáneamente se pondrá en marcha un sistema de recogida y reciclado de
vehículos para todo el territorio federal. Los fabricantes e importadores se
han comprometido asimismo a retirar gratuitamente como mínimo los vehículos que
no
tengan más de doce años.
Aparte de este compromiso voluntario, el 1 de abril de 1998 entró en vigor un reglamento especial para la chatarra, en el que se
fijan
los requisitos ambientales que han de cumplir los desguaces de automóviles.
También
ha aumentado considerablemente la selección y tratamiento de biodesechos.
Mientras que en 1990 solo se recogian
por
separado menos de un millón de toneladas de este tipo de residuos, en 1996 la
selección y tratamiento separados de las basuras
biológicas
rebasaba ya los seis millones de toneladas.
En
1985 el Gobierno Federal presentó su concepción para la protección de los
suelos, en la cual se formularon por primera vez
las
exigencias de protección de este medio. La Ley federal de protección del suelo
de 1998 sentó las bases para una protección eficaz de los suelos. Las
exigencias uniformes que plantea esta ley a escala federal constituyen el punto
de partida para
una
actuación eficaz de las autoridades. El objetivo de esta nueva ley es mantener
o restablecer las funciones del suelo de forma
sostenible,
haciéndose expresamente hincapié en su función como medio natural y espacio
vital de los animales, las plantas
y
los organismos que lo habitan. A tal efecto están previstas medidas de
corrección y prevención para evitar futuros impactos
nocivos
sobre los suelos. Por tanto, el suelo, en cuanto factor medioambiental, no solo
queda protegido de forma mediata,
sino
que es objeto de una protección especial y directa - al igual que el agua o el
aire - en la nueva Ley federal.
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